La empresa de alimentos
del mar PacificBlu alcanzó un inédito acuerdo comercial y de trabajo conjunto
con pescadores de Cocholgue y que se traduce, entre otras materias, en la
compra de merluza común capturada por los socios del sindicato de pescadores
artesanales de esta tradicional caleta ubicada en la comuna de Tomé.
Fue a finales del año
pasado cuando se iniciaron los primeros acercamientos entre la empresa y los
pescadores, pero no fue hasta la primera quincena de enero del presente año en
donde las partes alcanzaron un acuerdo total que considera la compra de merluza
común a un precio estable durante todo el año y, además, unir sus esfuerzo para
frenar la pesca ilegal proveniente del norte del país.
Esto último, según explican desde la caleta artesanal, es un aspecto clave teniendo en cuenta que en los últimos años han visto mermados sus ingresos por una sobre oferta de merluza común de origen ilegal proveniente principalmente de la Región del Maule.
Según afirma el presidente del sindicato de pescadores de Cocholgue, Antonio Bustos, “sin este acuerdo estaríamos parados y sin poder trabajar. La pesca ilegal el año pasado nos tuvo muy complicados y varios meses sin trabajar en donde los precios que nos ofrecían por nuestro producto ni siquiera nos alcanzaba para financiar el zarpe de las embarcaciones”.
Hasta la fecha 110 toneladas de merluza fresca han vendido los pescadores cocholguinos a PacificBlu como parte del acuerdo y los números nuevamente le vuelven a sonreír tras una dura crisis. “Esperamos que esta alianza dure por muchos años más ya que ha sido una verdadera tabla de salvación para nosotros”, asegura Bustos.
Por su parte, el
gerente general de PacificBlu, Marcel Moenne, explica que “esta alianza de
trabajo conjunto es algo que nos tiene muy contentos y las expectativas
nuestras es que pueda ir creciendo y desarrollándose con los meses y años. Con
los pescadores de Cocholgue compartimos el interés de un desarrollo sostenible
de la actividad pesquera de la merluza común y tanto a ellos como nosotros nos
preocupa los niveles que ha alcanzado la pesca ilegal de merluza y que estaría fuera de todo
control”.
Moenne puntualiza además que “para nosotros la pesca artesanal es un buen complemento y hasta el momento se ha acoplado bien a nuestra producción, pero cabe destacar que la continuidad de trabajo en la planta procesadora y de apanados solo la entrega la capacidad que tiene nuestros barcos industriales”.
Moenne y Bustos se reunieron durante el verano con el intendente regional Sergio Giacaman para plantearle la preocupación que existe entre ellos del avance de un mercado de merluza sin acreditación legal, algo que no solo estaría afectando económicamente a la actividad principalmente artesanal sino que también estaría poniendo en serio riesgo la recuperación de esta emblemática pesquería nacional.
También en los últimos
días se conoció de una carta firmada por los senadores de la zona Alejandro
Navarro y Jacqueline van Rysselberghe en donde solicitan al ministro de
Economía, Fomento y Turismo, Lucas Palacios, informar en detalle acerca de los
proceso de fiscalización, sus protocolos y responsables en la Región del Maule
tras enterarse que en una sesión del Comité de Manejo de Merluza Común
pescadores de dicha región habían estimado su captura del recurso en 50 mil
toneladas al año cuando su cuota autorizada era solo de 3.600 toneladas
anuales.
En la misiva, los senadores hacen mención a los serios problemas que estaría provocando la circulación de merluza común ilegal y afectando sus precios de comercialización principalmente a pescadores artesanales del Biobío.
Llevar hielo a
bordo de las embarcaciones, encajar el recurso en zona de pesca en cajas de 25 kilogramos
para dejar espacio para el enhielado, trato y llenado sin daño mecánico, aseo de cubiertas con agua alejado de la orilla o de
los muelles y lavado de guantes, botas y ropa de agua, son algunas de las
recomendaciones que la empresa ha realizado a los pescadores explica el jefe de
Planta de Merluza de PacificBlu, Enrique Araneda, para asegurar la calidad de
la materia prima.
El ejecutivo explicó también que hay otras medidas de manejo que se han trabajado con los pescadores y que tienen que ver con el apoyo en la logística de desembarque, traslado y descarga del recurso de las embarcaciones, manteniendo la cadena de frío, hasta llegar a la planta en la mejor condición.